viernes, 3 de febrero de 2012

" LA ALFRANCA" : LA GRAN DESCONOCIDA"

Igual es un atrevimiento desde la ignorancia, pero cada día que pasa, siento que algo tan valioso y singular de esta pequeña comunidad, provincia y ciudad, el galacho y reserva natural de "la alfranca", solo sirve para hacer fotos......
Una lastima que NO se le de la importancia que merece este paraje, a nivel social como lugar de esparcimiento y ocio en la naturaleza a pocos kilómetros de la jungla de asfalto. A nivel natural, por su gran valor vegetal y faunistico, personalmente es una gozada poder oír el silencio en silencio, ademas ver la naturaleza en estado puro, salvaje. A nivel educativo, pudiendo visitar el Centro de Interpretación de Medio ambiente ( CIAMA) y el Centro de interpretación de Agricultura y Regadío ( CIAR) que además ofertan unos talleres de fin de semana para adultos y niños que son una gozada.
Desde este espacio, poco se puede hacer, pero este poco, espero sirva para despertar un poco de interés, para por lo menos conocer el lugar y después opinar sobre su valor, yo simplemente puedo decir que ES UNA PENA NO CONOCER EL LUGAR MAS QUE SI TE PIERDES. Ademas decir a nuestros políticos, que son los que de verdad pueden tomar cartas en el asunto, que no se olviden de aquellos lugares que también forman parte de nuestra CIUDAD, nuestra PROVINCIA, y nuestra COMUNIDAD.

TRABAJO DE INVESTIGACION PARA CURIOSOS

Una pequeña exposición de plantas crasas que hay en el jandin botanico de Tarbes ( Francia)
¿Os atreveis a buscar los nombres comunes y cientificos que faltan?

¡¡¡ ANIMO!!!

















martes, 4 de octubre de 2011

EL HUERTO URBANO

Este tipo de cultivo procede en los albores de la agricultura durante la Revolución Neolítica de las prácticas de siembra de las mujeres, que sembraban semillas alrededor de la cueva o vivienda donde vivían, con lo cual llegaron a desarrollar e inventar un modo de economía más seguro, ya que las plantas de cultivo le permitían guardar gran parte de la cosecha para las épocas de escasez.

Más recientemente, la práctica de los huertos familiares correspondía a los jardines en las casas urbanas de las afueras de la ciudad. Las casas de la clase terrateniente en los Estados Unidos en el siglo XIX (por ejemplo, Mount Vernon, el hogar de Jorge Washington) tenían un huerto bastante grande que se conocía como The Kitchen Garden (el jardín de la cocina). Pero modernamente, la práctica de mantener pequeños huertos urbanos se está extendiendo entre las familias de escasos recursos, generalmente habitantes de zonas urbanas marginales.

Muchas veces la finalidad de estos huertos, propiciados por entidades gubernamentales y ONGs, no es la de suplir una cantidad importante de alimento sino que más bien la de promover una diversificación de los hábitos alimentarios.

En el huerto orgánico frecuentemente se aplican técnicas orgánicas, evitando el uso de biocidas (herbicidas, insecticidas, acaricidas, etc), recreando un ecosistema que se sostiene con la diversidad de los cultivos, la rotación de los mismos y el aporte de abonos orgánicos.

La agricultura urbana brinda un marco en el cual la familia, vecinos, o grupos afines pueden aprender a observar y facilitar los procesos naturales (siembra, crecimiento, cuidados, floración-reproducción, injertos, cosecha, poda, conservación, elaboración de alimentos, resiembra). Además de tener propósitos productivos, tiene un contenido educativo y reconstructivo, ayuda a fortalecer la integración y el trabajo en equipo y recuperar la autoestima, como así también promover hábitos nutricionales saludables. Se tiende a lograr un sistema de producción continua en el que se aporta trabajo y conocimiento todo el año y se obtienen hortalizas frescas, frutas y hierbas aromáticas para la ingesta diaria.

Los huertos urbanos a menudo reciben el nombre de huertos vacacionales o de fines de semana. Es el caso de aquellos huertos que quedan lejos de las poblaciones y son posteriores a la construcción de una casa de veraneo o chalet. En el chalet como se entiende en España y algunos países no centroeuropeos resulta una vivienda secundaria en la que casi siempre se desarrolla alguna actividad agrícola que sirve de pasatiempo.